Alrededor de las 4:00am, cinco funcionarios reunidos en un departamento de Satélite daban por terminada la fiesta comenzada doce horas antes. Minutos después cuatro de ellos estaban muertos y el asesino se disputaba entre la vida y el suicidio.

40 minutos antes de darse un disparo en la boca, Pérezgil le habló a su mujer, de quien se había separado hace 5 meses después de tres años juntos. A pesar de las hipótesis que sugieren un móvil económico para los asesinatos, las investigaciones y evidencia apuntan hacia un motivo pasional.

Dentro de los cuatro funcionarios asesinados se encontraba Francisco Mejía Becerra quien Pérezgil había descubierto recientemente era amante de su mujer y la razón por la que ella lo había dejado. Al momento de sugerir seguir la juerga en su departamento Pérezgil ya tenía en mente el desenlace de esa noche: mataría a aquellos que lo habían engañado. Sin embargo, las cosas no salieron tal cual las había planeado. Su mujer llegó tan pronto recibió la llamada para ver cómo mataban a su amante y a los testigos del crimen. Ella sin saberlo era la siguiente de acuerdo al plan. Al ver la reacción de su ex mujer que se encontraba en shock, Pérezgil se arrepintió quitándose la vida.

El único que pudo haber detenido la masacre era Miguel Ángel Mendoza Guevara, pero no fue posible ya que portaba el arma en la espalda y no la tenía a la mano para reaccionar rápidamente.

Todos se encontraban un poco alcoholizados, pero no conforme con el alcohol, Pérezgil y Omar también habían consumido cocaína. El drogarse era algo usual para ellos, ya que Omar era quien suministraba la droga a Pérezgil. Éste traía consigo 35 mil dólares, los cuales hasta la fecha no aparecen. Se tienen dos posibles sospechosos: la ex mujer y los policías que llegaron primero a la escena del crimen.

La juerga comenzó a las 2 pm en el restaurante la Guadiana, donde se reunieron Fernando Rangel Blázquez, Julio Rodríguez y Gerardo Ángeles. Simultáneamente Miguel Ángel Mendoza , Luis Roberto Pérezgil, Omar Patiño y Francisco Mejía se encontraban en el Black & Black. Alrededor de las 7 pm, Pérezgil le habló a Fernando Rangel para que los alcanzara en el Black & Black. Cerca de media noche decidieron seguir la fiesta en el Freedom de Satélite, donde Pérezgil asistía con frecuencia tanto por motivos de negocio como de placer. No fue hasta las 3 am que decidieron continuar la juerga en el departamento de Pérezgil en Satélite.

Entre las 4:30 y 4:45 uno de los asistentes confiesa al anfitrión la encomienda de matarlo, Pérezgil se retira unos minutos y a su regreso decide terminar la fiesta disparando 18 veces a sus invitados con una Glock-9.

Recientemente se levantó una investigación a la ex mujer de Pérezgil, Diana Rodríguez Gutiérrez, por falsedad de testimonio. Se sospecha que no ha dicho la verdad debido a constantes inconsistencias en sus declaraciones.

Roberto Pérezgil, ex Director de operación de vehículos, tenía una orden de aprehensión por delincuencia organizada. Se le culpaba de venta ilegal de autos y de ser la cabeza de una afamada banda de secuestradores. Razón por la cual fue relevado de su cargo.

La única evidencia tangible que se tiene es la nota que dejó Pérezgil en un buró antes de suicidarse, la cual decía “Manolín me querían matar”. Dicha nota está dirigida para Manolo Becerril, mejor amigo de Pérezgil.

Los últimos resultados de las averiguaciones muestran que en el lugar se encontraron 17gr. de cocaína sobre la mesa de la sala, junto con botellas vacías de whisky y tequila; Omar Rangel único sobreviviente de la juerga salio del ISSEMyM de Lomas Verdes el pasado miércoles 19 de octubre sin dar declaración alguna bajo la protección del Procurador Alfonso Navarrete.